Si no experimentas la formación, no podrás acompañarme…

¿Recuerdas o no olvidas?

Las experiencias son como diapositivas en nuestra mente, no dejamos espacio para que las nuevas vayan pasando, dejamos las pasadas en modo “repeat”. Hasta que se encallan y comienza el caos del autodescubrimiento. Si pasó algo ayer, ¿por qué le das importancia ahora? El futuro será en base a ese no olvido.

“Perdono pero no olvido”. Frase estrella en nuestro lenguaje egoíco. Hablamos sin pensar conscientemente, no nos cuestionamos absolutamente nada. Y nos ofendemos cuando las cosas no salen bien, aun sabiendo que cargamos con una maleta repleta de piedras del pasado. No sabemos hacer otra cosa con esas piedras, solo cargarlas y quejarnos. Podríamos vaciar la maleta, o incluso crear un camino distinto con las piedras. Todo lo que surge de la autorealización para esta sociedad significa un error. Tenemos la capacidad de transformar la energía en la realidad que queramos vivir, pero estamos tan drogados por las creencias, vacunados para tener miedo, para sufrir y no disfrutar del momento sin sentirnos culpables por poder expresarnos.

No estamos por estar, ni en el lugar equivocado. Si eliges ver pasado desde tu mente todo lo que te ocurra será un filtro de todas tus experiencias pasadas. Si eliges tener recuerdos, que sean para recordarte a ti mismo la mirada inocente del corazón. Si te mueves desde la comprensión y compasión la lección acabará por deshacerse, y todo estará aprendido. ¿Fomentas el amor, o el miedo a ser amado, a amarte a ti mismo?

Como cuerpos, somos imperfectos, deberíamos de integrarlo y no querer cambiar el exterior para sentirnos “divinos”. Nuestra magia yace muy adentro, no en la piel. Todos vamos disfrazados, es el gran juego de máscaras, queremos conocer al que está frente de nosotros, cuando nisiquiera nos reconocemos a nosotros mismos. La película está en que gracias al otro puedo verme a través de él. Nadie nos ha enseñado a bendecir este gesto de amor y pasar a la siguiente diapositiva. Soltando, fluyendo. Avanzando.

En el autismo, existe una gran rigidez al exterior. Pero, es la misma rigidez del otro extremo, la polaridad que se cree que lo que hace es lo “correcto”. Deberíamos de reflexionar que el equilibrio se encuentra en la travesía que unifica las dos polaridades, el punto de encuentro. La fusión.

Exigimos que vivan, que se expresen neurotípicamente, cuando cada ser humano lleva puesta su propia máscara. Acaso, ¿nuestra rigidez es apta? Para mostrar, para enseñar, deberíamos de realizar lo que queremos instruir. ¿Cómo vas a enseñarme a estar en calma si me miras desde tu pasado? ¿Cómo vas a mostrarme otro camino si no te mueves de tu zona de confort? ¿Cómo vas a educarme si solo te importa que resuelva una operación matemática? y, ¿qué hay de resolver, de desenredar las emociones? ¿qué hay de estar presente?

“Podrías dejar esa maleta que te hace caminar de lado, cansado, que te agrieta las manos. Estoy aquí para que recuerdes el amor. Si sueltas la maleta, pudes darme la mano e iremos juntos a experimentar la felicidad”

Gracias, Universo, porque a través de los otros puedo experimentar las incoherencias que aun existen en mi. Gracias, autismo, porque a través de ti, conozco el amor incondicional.

Gracias.

Cuando te autodescubres.

El viaje nunca es lineal, los pensamientos son ondas multifactoriales. Todo resuena en el corazón. ¿Observas si desarrollas la compasión? ¿Qué clase de observador eres? ¿Te apegas al exterior?

Es importante cómo acompañamos a nuestros pensamientos, ¿qué emoción ocultamos en esa gran caja de Pandora? La mirada inocente es el amor incondicional.

Paradigma

Si repites la misma experiencia una y otra vez, coge el mensaje y trasciéndolo. Solo así cerrarás ciclo. Complementar es sanar, se libera la energía limpia.

¿Comprendes tu historia?

Somos la expresión del alma a través de la metafísica.

En la medida que autoindagues como envuelves tus emociones en todo lo que te rodea, ahí es el punto de partida para reaprender. En ese instante estás cocreando, y nace lo nuevo. El ser se expande y de repente todo tiene otro sentido.

De repente sabes para qué estás aquí.

Comparte ese don que te hace brillar tanto.

Ser paciente,

apartar el tiempo de mi mente,

la felicidad no se espera,

ya está siendo aunque no como nos hicieron creer…

el deseo acaba en desesperación.

Juego a inventar que el sol ya no hiere

Imagino que la noche ya no llora

A cada salto forjo mi fe

Puede que a veces acabe con magulladuras

Puede que el sol me queme alguna vez

Puede que la luna me traiga sueños en los que correr…

Pero cocreo un cielo donde sueño despierta

sin quedadas al pasado

Las estrellas me guían

sin tiempo.

Dejo ir pensamientos,

las sombras ya no me dan miedo.


Me vuelvo a Saturno.

“Si abrazas al miedo, acabará desintegrándose en la voluntad de seguir caminando.”

Una posible catástrofe puede convertirse en tan solo un poco de nervios en el estómago. Si sueltas el ocuparte antes de que llegue, si no te crees a tus pensamientos, locos, esos que sobre todo, quieren hacerte sentir que no podrás. Al ego le encanta que nos sintamos desvalorizados. Toda excusa o impedimento lo genera y produce la mente egoíca. Es el momento de reciclar procesos, de limpiar todo aquello que no sirve para que nos sintamos mejor.

De practicar la paz, y ser constante en ello. De trabajar mi consciencia, no al personaje.

En el hábito no hay sacrificio, es incoherente sufrir para ser feliz. Otra cosa, es que tengamos que sufrir bastante para abrir esa llave de paso que cerramos para no recordar. Adictos al drama, con paso hipnótico.

Deja de contener ese poder milagroso.

Cabezota como la cabra con cola de pez que representa mi horóscopo. Ni mi nombre es casual. Todos elegimos el papel más acorde al viaje que precisa de las lecciones espirituales que aprender, sanar y liberar.

Diluir el gran embrollo.

“El alma siempre sabe qué hacer para sanarse a si misma. El desafío es silenciar la mente. (Caroline Myss)”

Un ápice de compatibilidad.

La afinidad,

como un tintineo, alegre.

Sonríe,

en sus labios está el manjar que mi boca anhela.

Sonrío,

si cierro los ojos,

puedo ver dentro de mi su luz,

como un sol destellando.

Su piel es papel de regalo,

perfecto,

que aguarda a su alma.

La chispa al resonar,

la vibración adecuada.

Un vínculo que se funde,

en las voces, en los sueños,

en las palabras, en los paseos.

Observando el instante, perfecto.

En movimiento, la sincronía en el ser y el Todo.

Un espejo reflejando el amor que ya es.

Sonríe,

Sonrío.

Estamos en casa.

Si rehuyes tus emociones te condenas a sufrir.

“Nada es premanente, por eso cada instante vívelo intensamente” (Buda)

Quien se compara constantemente, busca el reconocimiento de papá y mamá. Por supuesto, no conscientemente, es la diversión de la inconsciencia, que nos dice dulcemente: ¡que no se te olvide sonreír!

Si en esta dimensión recordase todos mis viajes de vida, seguramente moriría mi mente, de tal colapso informático. Sería como un suicidio para el ego, para todos esos egos que he experimentado en cada reencarnación.

Para retornar a casa hay que estar en total y completa paz, con uno mismo, y en armonía con nuestro origen. Por muy rocambolesco que parezca, hemos elegido esta experiencia, aquí y ahora. No soy este personaje que escribe, soy un ser de luz que se manifiesta a través de esta pequeña actriz. Si lo recordase todo no sería necesario estar aquí, este instante ya no existiría.

Por muchas charlas que tenga con mi alma diciéndole que se le fue la pinza con tanta lección de golpe, la verdad es que siento gratitud. Mi hijo me ha enseñado a sentir amor. Y sigue enseñándome. ¿Cómo no voy a estar en paz con mamá y papá? Nadie sabe nada, mi personaje también la caga, no siempre estoy despierta. Pero, estoy aprendiendo a no maltratarme, estoy aprendiendo a confiar, a desapegarme. Doy las gracias a todo que me ha traído hasta este instante. Cuando comprendes no es necesario perdonar. La compasión expande la consciencia.

Si hoy fuese mi último día siendo este personaje, compartiría con cada ser que me encontrara la felicidad que emana dentro de mi. Recordando a mis seres amados que no dejen de sonreír. Agradecida con todo ser de luz que pactó con mi alma para trascender este gran viaje de retorno a casa.

Reflexiona, es vital.

"Si deseas ver la verdad, no mantengas ninguna opinión a favor o en contra" Osho

El sueño desvela, rompe el apego que nos ata al abismo, vinculados a la vida.

Recuérdate.

Al mundo lo sustenta el Universo, pero el movimiento dependerá desde donde se generen nuestros pensamientos.

Toda experiencia tiene un sentido. Aceptar, responsabilizarnos, conocer los opuestos. Resonamos con toda información directa o indirecta, somos ondas en conexión constante. Estamos aquí para trascender el mensaje de cada experiencia. El alma necesita de una mente y un cuerpo para poder llevar a cabo ese proceso de desarrollo espiritual. ¿Amas incondicionalmente, o, sientes “vacíos” dentro de ti que necesitas que los llenen? ¿Te amas incondicionalmente?

Suena a broma pesada que tengamos que reencarnar tantas veces posibles para autoconocernos, y sobre todo para amarnos a nosotros mismos, sin juicios. Cuando pensamos en la inocencia, directamente visualizamos la niñez, como si ya no existiese en nosotros. Nos hemos desconectado tanto de la esencia que vamos perdidos, buscando la pieza del puzzle que falta. El amor no puede ser medio amor, no pensamos nuestros pensamientos. Decimos cosas como “mi media naranja”, afirmando que estamos incompletos. La gran búsqueda de la Divinidad en nosotros, soñamos que nos independizábamos de la fuente amorosa, nuestro origen, y aquí estamos, manifestando esa búsqueda interminable. El amor es todo, es la partícula y la nada a la vez. La energía que nos empuja, que nos hace movernos, para hacernos fuertes, para aprender a fluir, para estar en paz.

Así te autoindagues, así bailarás con las experiencias.